Grietas eran las de antes: cuando ser bueno va más allá de la ideología

Anécdota política de antes

Una vez, en un boliche de Comesaña e Yrigoyen, un parroquiano con algunas copas de más comenzó a fustigar al gobierno peronista y a Evita, era un hombre conocido como el radical del pueblo. Entre palabra va y palabra viene, el sargento Cañones, presente en el lugar, también del barrio, le pide que controle sus palabras, cosa que este “radicheta”, jaja, no hace caso y se pone molesto con la autoridad… Imagínense, año 1953… Entonces, el sargento lo agarra y lo remite a la comisaría de Ciudadela.

Conmoción en el barrio… ¿cómo fulano de tal preso? Hasta que llega a los oídos de uno de los Anfusos (que no pude determinar quién), aunque por los dichos parece ser el que trabajaba en Matanza y hay una casa que lleva su nombre…

El tema es que este Anfuso, peronista, le reclama al comisario de Ciudadela que deje libre al vecino radical, porque es una buena persona y de honor, con quien comparten reuniones y asados… ¡Por Dios, viva esa época!

Con esta simple, pero valiosa anécdota de comprensión e hidalguía de un Anfuso, quiero destacar lo siguiente: conozco entrañablemente personas que adhieren al kirchnerismo, que levantan sus banderas y que jamás les escribí una línea para que reflexionen sobre su ideologia… jamás les pediría que cambien su manera de ser, pese a que podemos estar en las antípodas de nuestras creencias.

Pero conocí a sus padres o abuelos, y los conozco, y sé de su honestidad de vida, y si alguien quiere dañarlos, seré el primero en hacer una trinchera para defenderlos, porque yo defiendo a los buenos, más allá y más acá de sus ideologías.

Daniel Aieta
Egresado del Instituto Superior Mariono Moreno y de la Universidad Católica Argentina entre otros.Periodista en varios medios nacionales escritos radiales y televisivos como así también en distintas entidades estatales y privadas, entre ellas la Embajada de Colombia. Docente desde hace más de treinta años, historiador y profesor de Oratoria y liderazgo. Fundador del periódico Ciudadela MI Ciudad (1988) y del programa radial Vecinos x Vecinos (AM-1600).